Archivo para Abril, 2010

Se buscan ilustradores

Viernes, 30 de Abril de 2010

Ilustrador

Buenas a todos, estoy buscando personas que les guste dibujar y lo hagan medianamente bien para un proyecto, para ilustrar unos poemas para mi próximo libro, si conocéis alguien que quiera participar … que se ponga en contacto conmigo en contacto@antoniohuerta.es

Gracias a todos.

Fragmento Num 8 de a orillas del gran silencio

Jueves, 29 de Abril de 2010

José Luis Rey

He vivido en el aire.
Hecho de aire, en el aire estuve.
El mundo era ligero y fui su dueño.
He visto lo más alto.
Vi las lunas de Júpiter florecer y estallar,
vi caer la nieve en Túnez,
la playa azul de Persia.
Los muchachos ahogados en los fríos desvanes,
el invierno y sus botas de luz verde,
la rebelión de pueblos invisibles.
Aquellas escaleras al fondo de mi casa y yo creía que llevaban al cielo.
La infancia como un órgano sonando, como una tempestad.
Y otra vez el día claro, el deseo de ser.
Pero sólo seremos una huella en los árboles.
Libros, tierras, amigos: todo va a la deriva.
Aquellas noches, viernes, a los catorce años,
imposible quedarse, aquel amor tan grande,
aquel proyecto famoso, aquel temblor, abril, aquella mano,
aquel colegio lento bajo el agua,
aquel nombre que creíamos ser,
aquel miedo, aquel cuerpo.
Así me vi pasar.
Quién detiene al que flota, he vivido en el aire.
He visto imperios disueltos en el aire.
Soy príncipe del aire.

Y el poeta con los ojos abiertos vivirá durante cien siglos en el aire.

José Luis Rey.

Poema inédito

Lunes, 26 de Abril de 2010

Pasarán los años por tu pelo,
las sombras lucirán inertes sobre tus manos,
se perderán en tu cuerpo —como un hilo de vida—
las canciones de un viejo cantautor.

Seguirás con tus historias,
con ese sabor a tabaco en tus labios,
y en tus sueños seguirás recordándome,
escribiendo poemas en la madrugada,
intentando olvidar, quien sabe,
el día que nos conocimos.

Pero despertarás y no estaré ahí,
despertarás con ese vacío irremediable,
con ese dolor en el alma,
pensando en este poema que jamás leerás,
en ese compañero que no te levantará
cuando súbitamente caigas en el vacío de los días.

Antonio Huerta. Poema inédito.

No volveré a ser joven

Jueves, 22 de Abril de 2010

Jaime

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
envejecer, morir,
eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma.

El Reloj

Martes, 20 de Abril de 2010

Buenas a todos queridos lectores/as, otro momento musical en este espacio. Os traigo el videoclip del segundo single de Luis Ramiro, un cantautor madrileño al que seguro conoceréis muchos. Este Sábado tuve la oportunidad de asistir a un concierto que dio en la Sala Pay Pay en Cádiz, fue maravilloso, 2 horas y 40 minutos de música, complicidad y poesía cantada. Os dejo el vídeo:

Elegia a Federico García Lorca

Domingo, 18 de Abril de 2010

Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas,
y en traje de cañón, las parameras
donde cultiva el hombre raíces y esperanzas.
y llueve sal, y esparce calaveras.

Verdura de las eras,
¿qué tiempo prevalece la alegría?
El sol pudre la sangre, la cubre de acechanzas
y hace brotar la sombra más sombría.
El dolor y su manto
vienen una vez más a nuestro encuentro.
Y una vez más al callejón del llanto
lluviosamente entro.
Siempre me veo dentro
de esta sombra de acíbar revocada,
amasada con ojos y bordones,
que un candil de agonía tiene puesto a la entrada
y un rabioso collar de corazones.
Llorar dentro de un pozo,
en la misma raíz desconsolada
del agua, del sollozo,
del corazón quisiera:
donde nadie me viera la voz ni la mirada,
ni restos de mis lágrimas me viera.
Entro despacio, se me cae la frente
despacio, el corazón se me desgarra
despacio, y despaciosa y negramente
vuelvo a llorar al pie de una guitarra.
Entre todos los muertos de elegía,
sin olvidar el eco de ninguno.
por haber resonado más en el alma mía,
la mano de mi llanto escoge uno.
Federico García
hasta ayer se llamó: polvo se llama.
Ayer tuvo un espacio bajo el día
que hoy el hoyo le da bajo la grama.
Tanto fue! ¡Tanto fuiste y ya no eres!
Tu agitada alegría
que agitaba columnas y alfileres,
de tus dientes arrancas y sacudes,
y ya te pones triste, y sólo quieres
ya al paraíso de los ataúdes.

Vestido de esqueleto,
durmiéndote de plomo,
de indiferencia armado y de respeto,
te veo entre tus cejas si me asomo.
Se ha llevado tu vida de palomo,
que ceñía de espuma
y de arrullos el cielo y las ventanas,
como raudal de pluma
el viento que se lleva las semanas.
Primo de las manzanas,
no podrá con tu savia la carcoma,
no podrá con tu muerte la lengua del gusano,
y para dar salud fiera a su poma
elegirá tus huesos el manzano.

Cegado el manantial de tu saliva,
hijo de la paloma,
nieto del ruiseñor y de la oliva:
serás, mientras la tierra vaya y vuelva.
esposo siempre de la siempreviva,
estiércol padre de la madreselva.
¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla,
pero qué injustamente arrebatada!
No sabe andar despacio, y acuchilla
cuando menos se espera su turbia cuchillada.
Tú, el más firme edificio, destruido,
tú, el gavilán más alto, desplomado,
tú, el más grande rugido
callado, y más callado, y más callado.
Caiga tu alegre sangre de granado
como un derrumbamiento de martillos feroces,
sobre quien te detuvo mortalmente.
Salivazos y hoces
caigan sobre la mancha de su frente
Muere un poeta y la creación se siente
herida y moribunda en las entrañas.
Un cósmico temblor de escalofríos
mueve temiblemente las montañas,
un resplandor de muerte la matriz de los ríos
Oigo pueblos de ayes y valles de lamentos,
veo un bosque de ojos nunca enjutos,
avenidas de lágrimas y mantos
y en torbellinos de hojas y de vientos
lutos tras otros lutos y otros lutos,
llantos tras otros llantos y otros llantos.
No aventarán, no arrastrarán tus huesos,
volcán de arrope, trueno) de panales,
poeta entretejido, dulce, amargo,
que al calor de los besos
sentiste, entre dos largas hileras de puñales,
largo amor, muerte larga, fuego largo.

Por hacer a tu muerte compañía,
vienen poblando todos los rincones
del cielo y de la tierra bandadas de armonía,
relámpagos de azules vibraciones.
Crótalos granizados a montones,
batallones de flautas, panderos y gitanos,
ráfagas de abejorros y violines,
tormentas de guitarras y pianos,
irrupciones de trompas y clarines.
Pero el silencio puede más que tanto instrumento.
Silencioso desierto, polvoriento
en la muerte desierta,
parece que tu lengua, que tu aliento,
los ha cerrado el golpe de una puerta.
Como si paseara con tu sombra,
paseo con la mía
por una tierra que el silencio alfombra,
que el ciprés apetece más sombría.
Rodea mi garganta tu agonía
como un hierro de horca
y pruebo una bebida funeraria.
Tú sabes, Federico García Lorca,
que soy de los que gozan una muerte diaria.

Miguel Hernández.

Marcos Ana

Sábado, 10 de Abril de 2010

El otro día encontré este vídeo a través de una recomendación de Luis Ramiro y me dejó impresionado. Echarle un vistazo, en estos momentos estoy buscando la antología de Marcos Ana para comprarla y leerla con muchísima atención, no me enrollo más y os dejo el vídeo:


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