Archivo para Noviembre, 2009

Sonrisa de Amélie

Domingo, 15 de Noviembre de 2009

Poema inédito, Antonio Huerta.

Dato biográfico

Jueves, 12 de Noviembre de 2009

Ángel González

Cuando estoy en Madrid,
las cucarachas de mi casa protestan porque leo por las
noches.
La luz no las anima a salir de sus escondrijos,
y pierden de ese modo la oportunidad de pasearse por
mi dormitorio,
lugar hacia el que
-por oscuras razones-
se sienten irresistiblemente atraídas.
Ahora hablan de presentar un escrito de queja al presidente
de la república,
y yo me pregunto:
¿en qué país se creerán que viven?;
estas cucarachas no leen los periódicos.

Lo que a ellas les gusta es que yo me emborrache
y baile tangos hasta la madrugada,
para así practicar sin riesgo alguno
su merodeo incesante y sin sentido, a ciegas
por las anchas baldosas de mi alcoba.

A veces las compadezco,
no porque tenga en cuenta sus deseos,
sino porque me siento irresistiblemente atraído,
por oscuras razones,
hacia ciertos lugares muy mal iluminados
en los que me demoro sin plan preconcebido
hasta que el sol naciente anuncia el nuevo día.

Ya de regreso en casa,
cuando me cruzo por el pasillo con sus pequeños cuerpos que se evaden
con torpeza y con miedo
hacia las grietas sombrías donde moran,
les deseo buenas noches a destiempo
-pero de corazón, sinceramente-,
reconociendo en mí su incertidumbre,
su inoportunidad,
su fotofobia,
y otras muchas tendencias y actitudes
que -lamento decirlo-
hablan poco en favor de esos ortópteros.

Ángel González.

Escucha el poema recitado por Ángel:

El cartero y Pablo Neruda

Lunes, 9 de Noviembre de 2009

Os dejo con un extracto de la película “El Cartero y Pablo Neruda”. Pude ver esta película el fin de semana pasado y me dejó absolutamente fascinado… La cuelgo en italiano porque aunque sea bueno el doblaje, queda muchísimo mejor en la versión original de la película. Espero que os guste.

Si tú me olvidas

Lunes, 9 de Noviembre de 2009

Neruda

QUIERO que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

Pablo Neruda.

El café

Domingo, 8 de Noviembre de 2009

Os dejo esta canción preciosa de Luis Ramiro. Yo también me quedaría.

Una noche

Sábado, 7 de Noviembre de 2009

Una noche
Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,
Una noche
En que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas,
A mi lado lentamente, contra mí ceñida, toda,
Muda y pálida.
Como si un presentimiento de amarguras infinitas,
Hasta el más secreto fondo de las fibras te agitara,
Por la senda florecida que atraviesa la llanura florecida
Caminabas,
Y la luna llena
Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
Y tu sombra
Fina y lánguida,
Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectada
Sobre las arenas tristes
De la senda se juntaban
Y eran una
Y eran una
Y eran una sola sombra larga!
Y eran una sola sombra larga!
Y eran una sola sombra larga!

Esta noche
Solo, el alma
Llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
Separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
Por el infinito negro
Donde nuestra voz no alcanza,
Solo y mudo
Por la senda caminaba,
Y se oían los ladridos de los perros a la luna,
A la luna pálida,
Y el chillido
De las ranas,
Sentí frío, era el frío que tenían en la alcoba
Tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
Entre las blancuras níveas
De las mortüorias sábanas!
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte
Era el frío de la nada…
Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectada,
Iba sola,
Iba sola
¡Iba sola por la estepa solitaria!
Y tu sombra esbelta y ágil
Fina y lánguida,
Como en esa noche tibia de la muerta primavera,
Como en esa noche llena de murmullos de perfumes y de músicas de alas,
Se acercó y marchó con ella
Se acercó y marchó con ella,
Se acercó y marchó con ella… ¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras que se buscan en las noches de negruras y de lágrimas!…

José Asunción Silva.

Participación Revista Groenlandia

Miércoles, 4 de Noviembre de 2009

Muy buenas a todos, os escribo para comentaros que la revista Groenlandia ha lanzado su número seis así como el suplemento de la revista. Groenlandia es un espacio abierto a todo tipo de participación cultural: poesía, relatos, poemas visuales, fotografías, ilustraciones, etc.

En dicho número han incluido poemas que forman parte de mi poemario aún inédito Dichosa tarde en escala de grises y un poema inédito escrito para la revista. Os dejo el enlace de la web de la revista y de los documentos.

Espero que os guste, y si queréis participar no dudéis en mandar un correo a sus administradores, son muy majos. Un abrazo a todos.

IL POSTINO

Martes, 3 de Noviembre de 2009

Escribo en silencio en semejante caos,
observando cómo duermen las colillas en el cenicero,
reposa mi cabeza en tu cojín preferido,
estiro los brazos, crujo mis dedos,
recuerdo el sabor de tus labios
recorriendo mis manos,
y tu mirada clavada en el folio
donde tantas veces inmortalicé tu nombre.

Escuché la música que nos atormenta y gusta,
recorrí la ciudad a las seis de la mañana,
me quité los zapatos, anduve descalzo
por las líneas discontinuas que permiten el adelantamiento
de las Kawasakis que huyen de las autoestopistas,
bailé un último tango
y senti cómo tu risa se hizo dueña de mi cuello.

Llegué a casa calado por el frío,
abracé a estos versos que, sin nombrarte,
me traen consigo el calor que desprende tu cuerpo dormido.

Poema inédito. Antonio Huerta Orihuela.

Hacía mucho tiempo que no escribía en el blog algún poema mío, que no significa que no escriba, pero últimamente guardo con mucho cariño las cosas que escribo, soy un poco más egoísta. Espero que os guste queridos lectores/as.


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