Archivo para Mayo, 2009

Ya no

Viernes, 29 de Mayo de 2009

Ya nunca perderé del todo
el miedo a los perros
por culpa de uno
negro
que quiso morderme los huevos
cuando yo era pequeño.

Ya no podré recorrer europa
con la mochila al hombro
y una foto de mujer sin rostro
en el bolsillo.

Ya no enseñaré el abecedario a mi hijos
para que puedan dejar constancia de las decepciones
que les debo.

Ya no seré el primer astronauta argentino
en pisar la superficie de venus
y plantar en ella la gloriosa bandera
de boca juniors.

Ya no moriré de amor
ni de cirrosis
(los sintomas son bastante parecidos).

Ya no haré una revolución armada
si no me obligan a ello.
Tampoco tengo edad para empezar a creer
en un dios que no me mate.
Se me pasó la hora de lo heróico y lo estúpido
y apenas me queda tiempo
para acariciar recuerdos.

Me creo sabio
sin serlo
porque ya sé
lo que no podré hacer:
me bebí todo ese tiempo
y todavía
me queda un trago
para apagar incendios
mientras me retiro
sin quejas
por la calle mal iluminada de ese barrio
alambrado de sueños
en el que todos duermen
salvo yo.
Y los perros.

Carlos Salem

Dichosa tarde en escala de grises

Jueves, 28 de Mayo de 2009

Tras 1 año y 8 meses… Ya está terminado mi tercer poemario Dichosa tarde en escala de grises. Ahora sólo falta que una editorial lo lea, le guste y lo publique… Aún falta mucho trabajo por delante, pero lo más importante está hecho. Gracias a todos los que habéis estado conmigo durante todo este tiempo. En el corazón os llevo. Un abrazo.

Algún día llegaremos a la luna

Martes, 26 de Mayo de 2009

Nadie como nosotros para sufrir
por los demás. A ver si aprendemos
a crear esa burbuja transparente
que otros poseen y tanto usan.

No tengas miedo de pensar por los dos;
aunque se nos haga tarde
en el destino están abiertas las puertas
siempre para nosotros.

Algún día,
para huir de esta absurdo mundo
tomaremos una nave espacial
solo los dos, y nos perderemos
a través de estrellas y galaxias.

Pero no será un viaje espacial
hecho con drogas puras o sucedáneos,
sino sólo de amor infinito.

No sufras, no llores,
porque algún día, cuando
menos te lo esperes, llegaremos
a la luna.

Jorge Barco.

Sólo quiero despertarme contigo

Jueves, 21 de Mayo de 2009

Esto no es un poema

Domingo, 17 de Mayo de 2009

Para Pilar García de la Orden

Pilar, todavía lo recuerdo,
te debo un poema desde hace mucho tiempo.
Lo prometí en la dedicatoria vieja
de un libro de versos que lloraste
casi tanto como yo.

Quise escribirlo demasiadas veces,
con la distancia absurda
que nunca ha existido entre los dos
y con la que pudimos ahorrarnos
alguna lágrima.
Sin embargo ahora se ha hecho tarde.

Me cuesta hablarte desde lejos,
sin compartir caña, café,
o cualquier alcohol con hielo.
Me cuesta. No puedo.

Te imagino y el desparpajo
de tu voz encendida
atraviesa de nuevo estas páginas.

Voy a dejarlo aquí:
¿Cómo parir un soliloquio
cargado de silencios
que nunca alimentamos?

No puedo.
No puedo rehuir el balance
que ha pasado llenando de vivos
y demasiados muertos
mi memoria.

No. No me pidas esto.
Pídeme acaso, como antaño,
que en los malos momentos
te diga: “Te quiero…”

Antonio Pérez Morte. Poema inédito.

Lucha de gigantes

Miércoles, 13 de Mayo de 2009

Antonio Vega. Siempre nos quedará su música.

Policía

Martes, 12 de Mayo de 2009

tres niños pequeños se me acercan corriendo,
soplando sus silbatos,
y me gritan:
¡esta usted detenido!
¡anda borracho!
y comienzan a pegarme
en las piernas
con sus macanas de juguete.
uno de ellos incluso trae una placa.
otro unas esposas
pero mis manos están en alto.
cuando entro en la licolería
se arremolinan afuera
como abejas
expulsadas de su colmena.
compro una botella de
whiskey barato
y tres dulces.

Charles Bukowski.

Vivo de prestado

Domingo, 10 de Mayo de 2009

Para Francis y Paqui.

Vivo en un piso de cincuenta y dos metros cuadrados
apartado del mundo que me rodea,
con acceso directo al humo, al sexo y al silencio:
con tan sólo un click en mi sistema inoperativo actualizado.

Convivo con algún recuerdo,
con tres versos de Malinowski,
con un colchón de latex que acuna mis sueños,
con dos zapatillas que esperan fielmente mi llegada a casa.

Y soy feliz,
cuando despierto a las 8 de la mañana soy feliz,
sonrío, bostezo, estiro la espalda,
me preparo y vuelo al trabajo.

Cuando regreso me espera la noche,
la carne y la sal,
una cerveza en el frigorífico y segundos de vacío,
horas de poetas inmortalizados en libros,
noventa minutos al móvil con Laura
y una noche eterna de descanso.

Mi paraíso hipotecado.

Antonio Huerta. Incluido en Dichosa tarde en escala de grises.

16 Segundos

Jueves, 7 de Mayo de 2009

A mi derecha todos los días se abre una puerta,
aparece, camina, la observo.

Llega a la fotocopiadora
que espera al lado del extintor,
con sus folios blancos y vacíos,
con sus papeles repletos de historias que duplicar,
como si fuesen recuerdos imborrables.

Me sorprende su tristeza,
cómo esconde su sonrisa,
cómo contesta con su silencio a mis miradas.

Y como la sombra que huye
con la llegada de la claridad,
termina, da media vuelta y desaparece,
no sin antes dedicarme una sonrisa:
quizás de cortesía o quizás de despedida.

Sólo queda esperar
24 horas interminables,
para vivir nuevamente los 16 segundos
más intensos del día.

Antonio Huerta. Incluido en Dichosa tarde en escala de grises.


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