
Buenas a todos, ayer, tras un año y seis meses aproximadamente de espera por fin tuve entre mis manos el poemario publicado de Jorge Barco, Algún día llegaremos a la luna. Tras llegar a casa, sentarme y relajarme, empecé a devorar el libro, que todo hay que decirlo lo tenía medio leído, pero me gustó leerlo ya que capté la idea que quería mostrarnos Jorge con el poemario.
Tras leerlo me he encontrado con dos grupos de poemas diferentes, los que me esperaba y los que no, todos igualmente buenos, pero hay un grupo de poemas en el que Jorge muestra su lado más… como decirlo… Tierno, íntimo, personal e incluso muestra un instinto paternal en el poema que más me ha gustado de todo su libro llamado El hijo que nunca tendremos.
Hoy he hablado un rato con él en el curro y le he intentado dar caña con algunos poemas, como normalmente suele hacer conmigo, pero el tiene una cosa que yo tengo, experiencia con estas cosas y finalmente se ha escapado, como buen torero que es…
Se lo voy a dejar ahi por lo que es, pero os aconsejo su compra y lectura, encontraréis un voz diferente, una poesía que pocos podrán escribir. Os dejo con el poema que os comenté antes que más me gusto de su libro.
EL HIJO QUE NUNCA TENDREMOS
El hijo que nunca tendremos se llamará Lucas.
Tendrá el pelo rubio y claros los ojos.
No será, como dice su abuela, clavadito a la madre,
ni me hará pasar noches en vela mientras le oigo llorar.
Lo llevaré al parque, le compraré un perro,
lo lanzaré al aire sin dejarlo caer.
Le sacaré fotos, le haré los deberes,
y los dos armaremos trastadas
y diré que fue él.
El hijo que nunca tendremos, que nunca quisimos,
nos verá como a los locos mayores,
nos hará más felices que nadie
al verlo crecer.
El hijo que nunca tendremos nació ayer en sueños
y se llamará Lucas.
Jorge Barco. Incluido en Algún día llegaremos a la luna (Fundación Jorge Guillén), 2008.
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