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Niñato

Martes, 22 de Diciembre de 2009

Jorge

Sentir tu voz tan cerca, qué alegría,
saber que te me cruzas por la espalda
con cierta confianza pretendida,
con íntima amistad que me seduce.

Hace mucho que no hablamos.
Recuerdo que una vez te preocupaste
de hacerme sentir bien con tus palabras.
No importa que dijeras que me odias,
sabías que tu voz ya me bastaba.

Quisiera ser Bruce Lee para luchar
yo solo contra el mundo,
que mi cuerpo dispusiera de otro cuerpo de repuesto,
que mi mente se cansara de soñar.

Pero hace mucho que no hablamos.
Me fui huyendo de ti y no te olvidaba,
perdimos la amistad que nos unía,
y guardo tu presencia en mi presencia.

Que nunca se borre tu voz de mi mente,
dulce alegría.
Hace mucho que no hablamos.
Quizá ya ni recuerdes que te quise.

Y aunque hace mucho, mucho que no hablamos,
que no me das calor con esos gestos
que yo admiraba al margen del pecado,
hoy sólo sueño
con morir en un susurro de tus labios.

Jorge Barco.

Un poema de… Jorge Barco.

Jueves, 1 de Octubre de 2009

Buenas a todos, últimamente estoy comprobando que Jorge Barco en su blog Ágiles está colgando sus poemas, algunos incluidos en su Algún día llegaremos a la luna… me encanta que haga esto, ya que cuando abro google reader y veo alguno de sus poemas es el momento poético del día (últimamente falta mucha poesía en mi vida…). Nada más, y Jorge, esto no es peloteo que tú sabes lo que pienso de tu poesía. Os dejo con uno de esos poemas.

Para qué sirven las flores

Mickey Mouse fuma un porro
apoyado en la barandilla
del alto edificio naranja y rosa.

Homer se acerca con cautela,
encuentra mal a su amigo.
Le posa sus cuatro dedos en el hombro
y suspira.

Mickey da una lenta calada,
la saborea y piensa.
Ve un arco iris en el cielo.

— Ha muerto mi padre, dice.
Y una lágrima le cae por la mejilla.

Jorge Barco.

Algún día llegaremos a la luna

Martes, 26 de Mayo de 2009

Nadie como nosotros para sufrir
por los demás. A ver si aprendemos
a crear esa burbuja transparente
que otros poseen y tanto usan.

No tengas miedo de pensar por los dos;
aunque se nos haga tarde
en el destino están abiertas las puertas
siempre para nosotros.

Algún día,
para huir de esta absurdo mundo
tomaremos una nave espacial
solo los dos, y nos perderemos
a través de estrellas y galaxias.

Pero no será un viaje espacial
hecho con drogas puras o sucedáneos,
sino sólo de amor infinito.

No sufras, no llores,
porque algún día, cuando
menos te lo esperes, llegaremos
a la luna.

Jorge Barco.

A golpe de cañón

Martes, 24 de Marzo de 2009

Jorge

Estoy cansado de dibujar siempre
los mismos destartalados
monigotes. Hoy ni Nabokov me levanta
el ánimo. Tal vez, si supiera volar
saldría a que me diera un poco el aire.
Pero no puedo, Dios no me concedió
ese don.

Hoy me siento parte de la nada,
vacío por dentro y vacío todo
lo que me rodea.
Escribo a golpe de cañón.
Ni los libros me llenan
ni los recuerdos ni las fotos
ni la lectura de mis artículos
ampliados en fotocopia.

Repaso a Robert Graves, que vivió en Mallorca,
Cela también vivió en Mallorca,
pero nada.

Hoy mi don de la ubicuidad está parado
porque te busqué a lo lejos,
te vi, te hablé a lo lejos,
y tú te mostraste más distante todavía.

Si pudiera volar hacia tu nevera
en la madrigada, abierta a oscuras,
llena de tetra-briks de zumo de naranja
100% hecho a base de zumo de naranja
concentrado…

Pero no puedo:
mi cabeza se encuentra a punto
de estallar, como si fuera un globo
de agua
lanzado con rabia al vacío.

Y sí,
sé que mi soledad no será eterna,
pero es ahora cuando más te necesito.

Jorge Barco.

No sólo yo escribo poemas tristes… :)

Algún día llegaremos a la luna

Jueves, 18 de Diciembre de 2008

Buenas a todos, ayer, tras un año y seis meses aproximadamente de espera por fin tuve entre mis manos el poemario publicado de Jorge Barco, Algún día llegaremos a la luna. Tras llegar a casa, sentarme y relajarme, empecé a devorar el libro, que todo hay que decirlo lo tenía medio leído, pero me gustó leerlo ya que capté la idea que quería mostrarnos Jorge con el poemario.

Tras leerlo me he encontrado con dos grupos de poemas diferentes, los que me esperaba y los que no, todos igualmente buenos, pero hay un grupo de poemas en el que Jorge muestra su lado más… como decirlo… Tierno, íntimo, personal e incluso muestra un instinto paternal en el poema que más me ha gustado de todo su libro llamado El hijo que nunca tendremos.

Hoy he hablado un rato con él en el curro y le he intentado dar caña con algunos poemas, como normalmente suele hacer conmigo, pero el tiene una cosa que yo tengo, experiencia con estas cosas y finalmente se ha escapado, como buen torero que es…

Se lo voy a dejar ahi por lo que es, pero os aconsejo su compra y lectura, encontraréis un voz diferente, una poesía que pocos podrán escribir. Os dejo con el poema que os comenté antes que más me gusto de su libro.

EL HIJO QUE NUNCA TENDREMOS

El hijo que nunca tendremos se llamará Lucas. 
Tendrá el pelo rubio y claros los ojos.
No será, como dice su abuela, clavadito a la madre,
ni me hará pasar noches en vela mientras le oigo llorar.

Lo llevaré al parque, le compraré un perro,
lo lanzaré al aire sin dejarlo caer.
Le sacaré fotos, le haré los deberes,
y los dos armaremos trastadas
y diré que fue él.

El hijo que nunca tendremos, que nunca quisimos,
nos verá como a los locos mayores,
nos hará más felices que nadie
al verlo crecer.

El hijo que nunca tendremos nació ayer en sueños
y se llamará Lucas.

Jorge Barco. Incluido en Algún día llegaremos a la luna (Fundación Jorge Guillén), 2008.

Héroes

Viernes, 11 de Abril de 2008

Jorge

Para Antonio Portela

“Los ojos resplandecen con un fulgor de hules
húmedos, como cuerpos después del ejercicio”.
Justo Navarro.

**

Nos machacamos en el gimnasio
cada tarde. Sudamos la piel.
Estamos más bracos que el Stallone
y somos más guapos.
A veces me sujetas las piernas
mientras hago abdominales.
Sin mariconadas, claro.
Somos machos sudorosos.
Somos héroes lubricados.
En la ducha siempre miro
tu polla sin prepucio.
Sin mariconadas, claro.
Somos tipos duros de película.
Sólo nos falta la pistola.
Somos el prototipo de salvavidas
que las nenas desean tirarse.
Somos muy pero que muy machos.

Y no sé por qué esta noche
he soñado con besar tus labios.

Jorge Barco.


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